Hay una señora muy simpática llamada Angelita que acostumbra limpiar mi casa 2 veces por semana, le tengo confianza y hace demasiado bien su trabajo, no le importa pasarse horas para que las cosas queden impecables.
Por primera vez le pregunté si podía ir a mi oficina para que también hiciera ahí el aseo, y con mucho gusto accedió.
Dejé en mi oficina a la señora Angelita por la mañana. Y por temor a que la fueran a robar, la dejé ENCERRADA dentro de la oficina con LLAVE. Ella no podría salir si hubiera habido un incendio.

GRAN ERROR.
Y sí lo pensé. Pero por dentró pensé que era muy improbable que hubiera una emergencia como un incendio, así que ya no le di más importancia.
La dejé encerrada dentro de mi oficina SIN QUE ELLA FUERA CAPAZ DE SALIR en caso de una emergencia, y me fui con mi hermano al supermercado a comprar despensa.
Regresé a mi casa y estaba frente a la computadora. Comenzó a sonar el teléfono.

Yo nunca contesto. Nunca habla nadie importante, solo vendedores. Siempre escucho sonar el teléfono y no me molesto siquiera en ir a buscarlo, y menos ver el identificador de llamadas.
Por “casualidad” (milagro diria yo), el teléfono estaba al lado de mi computadora, y me fijé en el identificador, y la llamada provenía de MI OFICINA.
Era la señora Angelita diciéndome “Por favor ven Jorgito porque creo que se está saliendo el gas, se oye mucho ruido”.
Fui inmediatamente, pensando que estaba confundida Doña Angelita, yo estaba casi seguro que ella estaba equivocada y que tal vez era el ruido de un ventilador que hay en el baño que se enciende automáticamente cuando prendes la luz.
Para mi sorpresa, abrí la puerta de la oficina y olía DEMASIADO A GAS y se escuchaba la fuga.

Sin querer Doña Angelita habia movido una llave de gas al estar barriendo, y la fuga de gas era inmensa.
A ella NUNCA se le ocurrió cómo cerrar la llave del gas. Ya es una gente grande y no entiende de llaves de paso.
Inmediatamente CERRE el gas, y le dije que se saliera porque se sentía mal.
Yo estuve con mi hermano adentro de la oficina por 2 minutos y NOS COMENZO A DOLER LA CABEZA.

ESTOY SEGURO que Doña Angelita hubiera muerto si me hubiera tardado 10 minutos más en llegar a mi oficina. Era demasiado el gas que estaba saliendo y ella estaba encerrada, literalmente no podía salir y no tengo patio ni terraza, ni ninguna puerta al exterior.
Estoy seguro que FUI ASISTIDO por un PODER MAYOR

Todo estaba en mi contra. Todo el juego estaba diseñado para que perdiera, y aún así, las pocas probabilidades que tenía de evitar la tragedia estuvieron increiblemente a MI FAVOR.
Dejame platicarte porque todo estaba en mi contra para que las cosas salieran mal:
1) Doña Angelita es una persona que ni siquiera tenia presente el numero de mi casa, y ni sabia donde estaba el telefono de mi oficina (era la primera vez que estaba ahi), el telefono funcionaba (hay veces que se me olvida pagarlo y no me permite que salgan llamadas)
2) Yo NUNCA contesto el telefono de mi casa. Qué “coincidencia” que por milagro el teléfono estaba en mi cuarto, especificamente al lado de mi computadora. Cuando ese teléfono NUNCA está en mi cuarto.
3) Pude haber estado en la COCINA o en cualquier otro lugar donde no hubiera escuchado el teléfono
4) Pude haber estado FUERA de mi casa (o tardarme mas en el supermercado), y ahí hubiera sido IMPOSIBLE que me localizaran y aun MENOS lograr abrir la puerta de mi oficina (yo soy el único con la llave)
5) La señora Angelita me confesó que lo único que se le ocurrió si no llegaba pronto, iba a ser encerrarse en el baño. Lo cual hubiera asegurado su muerte. Ni siquiera se le ocurrió abrir las ventanas. El pánico nos hace actuar tontamente.
Un PEQUEÑO error pudo haber marcado mi vida PARA SIEMPRE. Toda mi vida hubiera tenido que cargar con esta desgracia sobre mi cabeza.
Algo tan estúpido como dejar encerrado a alguien. Un error tan simple que NUNCA más volveré a cometer. Algo tan simple que puede traer consecuencias tan grandes.

Estoy seguro que Dios Padre arregló y movió todo para que a pesar que todo estaba en mi contra y cometí ese error, me DIO LA OPORTUNIDAD de no sufrir las consecuencias.
Sé que la gratitud constante hacia Dios Padre, Jesucristo, San Miguel Arcangel, La Virgen Maria y el Conde De Saint Germain tuvieron que ver con esto. Siempre les pido protección y les doy gratitud por las mañana y por la noche.
Me siento protegido y realmente creo que hay una conexión.

Dicen que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios. Nosotros nos sentimos más propensos a ayudar a las personas que nos caen bien, a las personas que son agradecidas con nosotros, las que nos reconocen…. y creo que Dios hace lo mismo. Se siente más propenso a ayudar a quienes están agradecidos con El.
Creo que estar cerca de Dios mediante gratitud y actitud de servicio, de ser un instrumento para poder seguir llevando su obra de SERVIR nos acerca más a él y hace que nos quiera brindar su protección y su guianza.
Creo que Dios también tiene FAVORITOS. Y no es que discrimine, simplemente que DEPENDE DE NOSOTROS ser sus favoritos, si nosotros no nos acercamos a El, El respetando nuestro libre albedrio nos deja, aunque tal vez le duela.
Acercate a Dios, y él se acercará a ti.
Realmente deseo por tu bienestar que desees estar cerca de Tu Creador, quien quiera en el que tú creas.
Cuidate mucho,
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Tu amigo,
Jorge Ascencio