Eres La Fuente

Eres la Fuente por Sanaya Roman

 


Tranquilízate, cierra los ojos y piensa en algo que deseaste y conseguiste. Recuerda algunos
de los sentimientos experimentados antes y después de recibirlo los pensamientos positivos
acerca de su consecución, tu convencimiento interior de poder conseguirlo y la alegría de su
recepción.

Las cosas son manifestadas de forma natural y automática en todo momento, por
medio de los pensamientos y sensaciones que crean lo deseado.

La manifestación es un proceso que saca las ideas, conceptos, visiones y sueños del mundo interior al mundo exterior, donde pueden ser experimentados con los sentidos físicos.

Cuando piensas en algo que estás casi seguro de poder conseguir, evocas imágenes
positivas; te puedes ver con el objeto deseado y no te preocupa el cómo conseguirlo.

Lo quieres, estás determinado a tenerlo y motivado para hacer lo necesario para traerlo en tu vida. Empieza a observar cómo creas las cosas pequeñas y sencillas. Empieza desarrollando tu capacidad de manifestación con cosas que te son fáciles de crear.

En la medida en que adquieres confianza en tu habilidad para crear, estarás preparado para manifestar de modo más amplio e ilimitado. No hay límites a lo que puedes crear. Vives en un mundo sin límites; todo es posible. Yo soy la fuente de mi abundancia

Tú eres la fuente de tu abundancia y tu dinero. Elaborando tus sentimientos, pensamientos e
intenciones, puedes llegar a ser un maestro en la creación de lo que deseas.

Tú eres la fuente de tu riqueza y no tu trabajo, tus inversiones, tu esposo/ a o tus padres. Conectándote con la abundancia ilimitada de tu alma o yo superior, abriendo tu conexión a las fuerzas superiores (a veces llamadas Dios, Todo-Lo-Que-Es, Mente Universal, Cristo o Buda), expresando e irradiando tus calidades superiores de paz interior, alegría, amor, bienestar y vitalidad, te conviertes en la fuente de tu abundancia.

El hecho de tener dinero y posesiones, no es tan importante como el dominio del proceso de
su creación. Una vez dominado este proceso, tu capacidad para prosperar no será determinada
por la economía y las condiciones externas porque podrás crear lo que quieras y cuando quieras.

El aprendizaje de la creación de la abundancia, constituye un proceso de desarrollo; puede
requerir un cambio en tu forma de pensar y la ampliación de tu creencia en lo que mereces tener.

El proceso de consección de cada cosa nueva sea un coche, una casa o un salario superior te
aportará evolución espiritual, aprendizaje y nuevas habilidades.

Dominando el proceso, serás capaz de emplear el dinero y las demás cosas creadas como herramientas para la ampliación de tu conciencia y la más plena expresión de tu ser.

Tus pensamientos tienen auténtica sustancia aunque vuestros instrumentos científicos no
son capaces de medirla, todavía. Podrías imaginarlos como “magnetos”.

Estos “magnetos” salen al mundo y atraen las sustancias que les corresponden; duplican su propia forma. Todo lo que te rodea fue un pensamiento en la mente de alguien antes de existir en tu realidad. Los coches, las carreteras, los hogares, los edificios y las ciudades, todo existió como pensamiento antes de convertirse en realidad.

Tus pensamientos marcan la pauta de lo que ha de ser creado, y tus emociones activan tus
pensamientos y los proyectan de tu mundo interior al exterior.

Cuanto más fuertes tus emociones, antes crearás lo que tienes en mente. Tu intención actúa dirigiendo tus pensamientos y emociones y manteniéndolos enfocados en lo deseado, hasta lograr conseguirlo.

Me concentro en lo que amo, atrayéndolo hacia mí

Puesto que tus pensamientos marcan la pauta de lo que será atraído hacia ti, es importante
pensar en lo que deseas y no en lo que no deseas. No conseguirás lo que deseas temiendo u
odiando su contrario.

El dinero, por ejemplo, no vendrá porque no te guste ser pobre. La situación en la que se enfoca tu pensamiento es la que vas a tener, porque la energía sigue al pensamiento.

Cuanto más te guste tener dinero y abundancia más los visualizas, atrayéndolos hacia ti.

Es importante tener pensamientos positivos. Las emociones y pensamientos positivos atraen
hacia ti lo que deseas.

Las emociones negativas no te aportan lo deseado; sólo lo que no quieres.
Dedica un tiempo sereno y reflexivo a los pensamientos positivos de lo que deseas.

Cuando no piensas de forma superior y te entregas a los problemas, la abundancia se ve repelida.
No te sientas mal por los pensamientos negativos que puedas tener porque el temor y
displacer les hace más poderosos.

Responde a los pensamientos negativos como a un niño pequeño que no sabe lo que hace; sonríe y enséñales cómo hacerlo mejor. Si interceptas un pensamiento negativo, sencillamente pon uno positivo a su lado. Si, por ejemplo, te sorprendes diciendo “No tengo bastante dinero”, di simplemente “Tengo dinero abundante”.

Mis pensamientos son cálidos y positivos

Los pensamientos positivos son mucho más poderosos que los negativos.

Un pensamiento positivo puede cancelar a centenares de negativos. Tu alma detendrá los pensamientos negativos e inferiores no permitiendo que se hagan realidad, salvo que su manifestación te pueda enseñar algo que enriquezca tu evolución.

Tu alma y el universo te aman y protegen. En la medida en que tus pensamientos se elevan y positivizan, tu alma permitirá la manifestación de una mayor parte de ellos. Cuanto más evolucionas más aumenta el poder de tus pensamientos de crear tu realidad, y más responsabilidad tendrás para pensar de forma positiva.

Existen muchas herramientas maravillosas que puedes emplear para aprender a pensar más
positivamente.

Por ejemplo, puedes poner luz una imagen de luz física ben las imágenes de tu
mente. Puedes practicar con el desvanecimiento o disolución de los pensamientos negativos y la
ampliación de los positivos.

Piensa ahora mismo en algo que quieres tener. Elige uno de los pensamientos que te dicen que NO puedes tenerlo. Imagínate que este pensamiento se está desvaneciendo, o que está escrito en una pizarra a la que borras o que lo metes en un globo y lo dejas que se aleje por los aires. Haz lo que se te ocurra para apartar este pensamiento de tu realidad.

Ahora, crea un pensamiento del porqué PUEDES tenerlo. Visualízalo escrito; rodéalo con
luz blanca. Imagínate que alguien te lo lee con bella voz. Crea una imagen mental de la recepción
o posesión de lo que deseas. Haz que la imagen sea tan real que casi la puedas tocar, oler, ver y
sentir.

Amplíala, para sentirte dentro de ella y no sólo observador. Haciendo desvanecer tus pensamientos negativos, les quitas el poder de crear tu realidad. Haciendo tus pensamientos positivos más vivos y reales, aumentas su capacidad de crear lo que deseas.

La repetición, una y otra vez, del pensamiento de lo que se desea, tiene gran poder.

Es probable que, cuando conseguiste lo que querías en el pasado, era tras haber pensado en ello
con frecuencia. La repetición implanta firmemente en el inconsciente la idea de lo que se desea
crear y se ocupa de traer el objeto pensado.

El pensamiento ha de ser definido y sin vacilaciones.

Las afirmaciones son pensamientos positivos que se repiten una y otra vez. Mientras se repiten,
se dirigen directamente al inconsciente, donde empiezan a manifestarse como realidad. Afirma lo
que deseas en tiempo presente, por ejemplo “Mi abundancia es ilimitada”, y repite tus
afirmaciones positivas con asiduidad.

Algunos de tus pensamientos negativos podrían provenir de tu relación con personas cuyos
miedos y dudas potencian las tuyas. Podrías, por ejemplo, estar contento de tus finanzas pero,
después de hablar con un amigo con problemas económicos y dudas acerca de su situación,
sentirte preocupado de tu propio futuro financiero. Si notas algo así, date cuenta de que has
estado influenciado por pensamientos ajenos y recuerda que vives en un mundo de abundancia y
que todo es perfecto en tu universo.

Los grandes grupos humanos generan pensamientos poderosos, capaces de afectar tu
manera de pensar. En ocasiones, por ejemplo, algunas personas temen por el futuro de la
economía; piensan estar al borde de una depresión o una recesión. Si tú también estás
preocupado, podrías estar sintonizándote a sus miedos y pensamientos, respondiéndoles como si
fueran los tuyos propios.

Estés donde estés, siempre hay personas que creen estar viviendo malos tiempos económicos mientras que otras piensan que estos son los mejores tiempos posibles. Tú creas tu prosperidad, independientemente del estado de la economía.

El desafío consiste en mantener pensamientos positivos acerca de tu futuro financiero y no dejarte afectar por lo que piensan o dicen grandes grupos de gente. Incluso durante los peores momentos de la
economía, hay personas y negocios que prosperan. La fuente de tu abundancia eres tú, y puedes
tener una vida maravillosa, positiva y rica al margen de la economía u otros condicionamientos
externos.

Mis elecciones y posibilidades son cada día más amplias

Puesto que son tus pensamientos los que crean tu realidad, puedes crear una vida mejor
para ti aprendiendo a ampliar tus pensamientos sin ponerles limites. El pensamiento ilimitado
potencia la creatividad, amplía tus posibilidades, te abre nuevas oportunidades y te permite tener
más.

El pensamiento ilimitado te permite experimentar con antelación los sentimientos que tendrás
cuando recibas la abundancia deseada, y estos sentimientos son precisamente el vehículo que
traerá la abundancia hacia ti. Utiliza estas visiones para abrir tu mente hacia posibilidades
mayores.

El pensamiento ilimitado te ayuda a contactar con la imagen general de tu vida y te enlaza
con la gran visión de tu yo superior. Te ayuda a emplear todo tu potencial. Todas las grandes
obras empiezan con una visión. Los que tenéis hijos os dedicáis, a menudo, a pensar en ellos sin
límites, tejiendo en su derredor visiones de lo que puedan llegar a ser y las grandes cosas que
puedan conseguir.

Les ayudáis a reconocer su capacidad de crear lo mejor para ellos mismos.

Cuando os enamoráis, reconocéis el potencial que yace en el interior de la otra persona y le
ayudáis a realizarlo. El pensamiento ilimitado consiste en estas mismas visiones poderosas pero
de vosotros mismos, reconociendo el potencial y realizándolo. Cada vez que piensas en el futuro,
estás creando un camino posible.

Para desplegar este potencial, tendrás que imaginarte la realización de tus sueños porque
tus sueños y tus fantasías son los que te muestran tu potencial. Tus sueños tienen una razón de
ser; te guían hacia tu camino superior aquí, en la tierra. Amplía tu visión de lo que te es posible
hacer. Atrévete a soñar y pensar en grande. Si piensas iniciar una empresa, no negocies lo que
puedes tener o hacer.

Si piensas en servir un cliente a la semana, piensa en servir cinco. Si calculas iniciar tu negocio dentro de un año, piensa lo que sería empezar en un mes.. Imagínate que el año ya ha transcurrido y reflexiona sobre todos tus logros, ¿Qué has conseguido a lo largo
del último año?

Amo y confío en mi imaginación

Ampliando tu forma de pensar, desarrollarás tu imaginación. Tu imaginación tiene un alcance
más grande de lo que puedas pensar. Es el lazo que más te acerca a tu alma. No está
condicionada por tus programas, creencias o temores pasados.

La imaginación se te dio para que puedas trascender el mundo físico. Te da la capacidad de salir de tus límites personales y desplegar tu gran potencial. Tu imaginación puede viajar a cualquier mundo o dimensión. Puede crearte innumerables caminos en el futuro y ayudarte a contemplar los posibles resultados de un gran abanico de elecciones alternativas.

Usa tu imaginación y tu capacidad para soñar despierto y fantasear. No pienses “Esto es
imposible; no se puede hacer”. Piensa en términos de posibilidad. En vez de pensar en una única
cosa cuya posesión te satisfaría, piensa en varias.

En vez de imaginarte un único resultado deseado, pregúntate a ti mismo “¿Cuál es el mejor resultado que pudiera darse?” Después de imaginar el mejor resultado posible, intenta imaginar otro, aún mejor.

Cada vez que imaginas algo, procura ampliar la imagen o hacerla más nítida.

¡Piensa a lo grande! Pide más de lo que crees que puedas tener. Potencia tu imaginación, amplía tus imágenes y juega con nuevas ideas. Intenta superar los límites que has impuesto a lo que crees posible tener.

Soy un ser ilimitado

Puedo crear todo lo que desee

Cuando empieces a practicar con el pensamiento ilimitado, verás que algunos de tus
pensamientos anteriores siguen creando tu realidad. Aún podrías encontrar los resultados de tu
viejo pensamiento limitado mientras emites los nuevos, ilimitados.

No te desanimes si tus esfuerzos no surten efecto de la noche a la mañana. Las viejas pautas de pensamiento desaparecerán gradualmente, y experimentarás los resultados de tu nueva forma de pensar.

En el plano terrenal, se aprende a manifestar de modo lineal y secuencial. Piensas en lo que
deseas, vuelves a pensar en ello e intentas conseguirlo. Puedes decir “No, esto no es lo que
realmente quería” o “Creo que, la próxima vez, pediré otra cosa”. Tienes la oportunidad de jugar
con todas las cosas creadas por ti.

El plano terrenal es un lugar especial. Te permite practicar la
aclaración de tus ideas antes de que éstas se manifiesten en tu derredor. Aunque quizá te quejes
de que algunas cosas tardan más tiempo en manifestarse de lo que desearías, la mayoría de
vosotros seríais infelices si la manifestación de las cosas deseadas fuera instantánea. Cuando,
por fin, se consigue lo deseado, ha transcurrido un tiempo de maduración y claridad en cuanto a
ello.

Permítete aclarar tus ideas acerca de lo posible y no te preocupes si todavía no tienes la
capacidad de crearlo. La ampliación de tus pensamientos comportará la evolución de tu capacidad
de manifestar los objetos soñados. Cuanto más amplías los horizontes de tu imaginación,
explorando nuevos territorios y transgrediendo los límites de lo que te parece posible, más abres
la puerta a la abundancia ilimitada.

Si no crees que algo es posible, no lo conseguirás. Pero, si tienes el menor pensamiento de
posibilidad, ya estás en el camino de su creación. No puedes crear nada si no te puedes imaginar
poseyéndolo. Vive tus sueños en tu mente; imagínate que consigues lo que quieres o siéntelo;
escucha las palabras que dirás a los demás y las que ellos te dirán a ti cuando tus sueños se
hagan realidad. Haz tus fantasías tan reales que parezcan posibles de crear más que sueños
anhelados y distantes.

Permítete crear una visión, soñar despierto y fantasear y, luego, concéntrate cada día en los
pasos concretos y sencillos que puedes dar para alcanzar tu meta. Siempre habrá pasos prácticos
que dar para llegar allí. En ocasiones, la limpieza general de la casa y la ordenación de los
papeles podría ser el paso siguiente hacia la creación de una visión de maestro que ayuda a
organizar un grupo de gente.

Me imagino la abundancia para mí y los demás

Imagínate que tienes todo lo que quieres – un trabajo satisfactorio, dinero en el banco, una
relación maravillosa. Piensa en cómo beneficiarías a los que te rodean. Imagínate cómo sería si
toda la gente a la que conoces tuviera dinero y vidas satisfactorias. Desafíate a pedir más, no sólo
para ti mismo sino para toda la humanidad.

Si, por ejemplo, deseas un trabajo mejor, imagínate que todos aquellos que desean lo mismo
lo conseguirán. Si quieres servir en un sentido más amplio, atrayendo más alumnos a tus clases,
imagínate que tienen también éxito todos aquellos que piden una mayor oportunidad de servir
consiguiendo más alumnos. Esto te enseñará que en el universo existe una verdadera abundancia
para todos y te ayudará a relacionar la tuya propia con los pensamientos de abundancia general.

Ampliando tu pensamiento para incluir a los demás, imaginando abundancia para todos, abrirás
aún más caminos para que la abundancia venga hacia ti.

El pensamiento ilimitado es más que pensar a lo grande; es pensar creativamente. Es
permitirte imaginar que tienes todo lo que puedes. Estate preparado para sorpresas agradables
porque tu yo superior podría darte lo que deseas pero más grande y mejor de lo que creías
posible. Confía en que recibirás lo que es perfecto para ti.

Las emociones tras tus pensamientos determinan la velocidad con la que se manifestarán. Si
quieres algo realmente, éste aparecerá mucho más rápidamente que si tu deseo de tenerlo es
tibio. Genera ilusión en torno al hecho de poseer lo deseado. Hazlo tan real en tu imaginación que
puedas casi tocarlo, verlo o experimentar los sentimientos que tendrás cuando llegue. Piensa en
ello frecuente e intensamente, estando dispuesto a relajarte y dejar que venga de la manera que
sea mejor.

Para manifestar lo que deseas, ten la intención de crearlo. En otras palabras, decide que el
tener lo que deseas es importante para ti y que estás dispuesto a invertir pensamientos y energía
para su realización. Tu intención de tener algo dirige tu energía y la enfoca en tu objetivo.

Crearás lo imaginado concentrando tu atención y conciencia a ello y manteniéndolo en el fondo de tu
mente incluso cuando te dediques a otras actividades.

Cuando el objeto deseado está constantemente en tu enfoque, tu intención de tenerlo es
clara y fuerte y su creación será más rápida. Estás alerta y capaz de aprovechar las oportunidades
cuando lleguen. Atraes cosas hacia ti con facilidad y alegría. Piensa en algo que deseas ahora
mismo. ¿Tienes la intención de conseguirlo? ¿Piensas en ello incluso cuando estás ocupado en
otras cosas?

Pudo haber momentos en los que realmente deseabas tener algo e hiciste todo lo permitido
por tus valores e integridad para conseguirlo. Superaste obstáculos. Sabías de antemano que lo
lograrías; pensabas en ello positivamente y no veías el momento de tenerlo. Por el otro lado,
cuando intentaste crear algo de cuya posesión no estabas seguro, probablemente abandonaste
tan pronto apareció el primer obstáculo. Si crees que lo que deseas está muy lejos o es difícil de
conseguir, tu intención no está clara.

Cuando tu intención de tener algo es clara, la energía generada sale como un rayo láser
hacia el objeto deseado. Si realmente quieres tener algo, lo tendrás.

Mis sueños se hacen realidad